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viernes, 21 de noviembre de 2014

Las humanidades en la era 2.0

Las humanidades en la era 2.0

En el mundo de hoy prima la utilidad: no damos un paso sin saber para qué o qué obtendremos a cambio. Y si uno se pregunta qué logra con leer a Dante o aprender latín es probable que la respuesta sea cero. ¿Realmente las Humanidades no tienen utilidad? ¿No aportan nada?

Hace unos meses el responsable de Salut de la Generalitat de Catalunya, Boi Ruiz, declaraba que si uno quiere estudiar Filología Clásica por placer se lo tendrá que pagar. Más allá de las ampollas que sus palabras levantaran entre quienes cursan o imparten estas enseñanzas y del debate surgido en torno a si todos los estudios universitarios no son “por placer” porque nadie obliga a hacerlos, la reflexión del político catalán escenificaba el escaso valor que las administraciones conceden a los estudios clásicos y, en general, a las enseñanzas englobadas bajo el término Humanidades: latín, griego, literatura, filosofía, historia… Los actuales planes de estudio no contemplan la enseñanza del latín ni de la filosofía durante la escolarización obligatoria, incluyen la historia como parte de la asignatura de ciencias sociales, y la literatura se aborda en las clases de lengua. También durante el bachillerato los alumnos pueden obviar algunas de estas enseñanzas y plantarse en la universidad para cursar Derecho o Historia sin haber estudiado nunca, por ejemplo, ni latín ni griego.
Cabe pensar que es así porque los responsables de planificar la formación de las futuras generaciones tienen claro que no necesitarán estas enseñanzas, que en el mundo que van a vivir esos conocimientos no les servirán de nada. “Parece que las Humanidades entren dentro de la categoría de lo inútil y por eso es frecuente preguntar para qué sirven; si su utilidad la medimos en términos de rendimiento económico o de aplicabilidad, la respuesta quizá sea para nada; pero si pensamos en sus beneficios en términos de valores, de conocimientos, de la información que nos dan y cómo nos ayudan a pensar, sí que sirven”, afirma Laura Borràs, profesora de Literatura de la Universitat de Barcelona, investigadora sobre tecnologías digitales y defensora de las Humanidades digitales. Jaime Siles, presidente de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, asegura que de las Humanidades depende nuestra visión del mundo, nuestra representación verbal de la realidad, y que quienes cuestionan su utilidad son quienes parten de una mentalidad completamente economicista y materialista, quienes ven al ser humano únicamente como homus economicus y consideran que uno estudia para ejercer una profesión, no para formarse. “Y es ese planteamiento, el confiar todo a lo económico, el que nos ha llevado a la crisis y a la situación sin salida que vivimos hoy, porque el ser humano es algo más que un instrumento o una herramienta; sin filosofía, literatura o lenguas clásicas es difícil ser persona, porque esas enseñanzas nos ayudan a comprender la realidad, a interpretarla”, apunta Siles.
Tampoco es que el debate sobre la utilidad de las Humanidades o su encaje en un mundo científico y tecnológico sea nuevo. Hace décadas que se habla de su declive. Basta navegar unos minutos por internet para hallar media docena de conferencias y artículos al respecto que se remontan al último cuarto del siglo pasado. Hans Ulrïch Gumbrecht, profesor de Literatura de Standford, decía en 1999 que las Humanidades ya vivieron su primera crisis en el siglo XIX, al fundarse como tales sobre unos principios ya cuestionados, y una segunda en los años sesenta y setenta cuando se quiso transformarlas en Ciencias Sociales, mientras que su decadencia actual la vincula con la obsesión por la profesionalización y la pérdida de sentido de la formación individual. 
Años después, y a pesar de tan negro panorama, más de 130.000 personas están matriculadas en alguno de los grados o licenciaturas que las universidades públicas españolas enmarcan como de Arte y Humanidades. En el curso 2008-2009 suponía el 8,5% de quienes estudiaban en las universidades públicas presenciales. ¿Por qué lo harán? Es lógico pensar que alguna aplicación práctica le verán, en especial los casi 4.000 que tienen otro título universitario previo, personas que en su mayoría trabajan y se esfuerzan para estudiar Humanidades a distancia a través de la UOC o la UNED.
 “Las Humanidades no son saberes de aplicación práctica inmediata, pero su cultivo puede enriquecer y equilibrar el espíritu de los que han de decidir las aplicaciones de la ciencia y los usos de la tecnología”, explicaba en 1987 el psicólogo José Luis Pinillos en su artículo “Las humanidades en un mundo técnico”. Más de dos décadas después, cuando quienes se dedican al ámbito de los recursos humanos aseguran que hoy el perfil formativo es sólo un elemento más de la empleabilidad de una persona, y que para seleccionar a un trabajador cuenta tanto su formación como sus aptitudes y actitudes, los estudios de Humanidades se erigen como aquellos que no preparan para un oficio pero que sí ofrecen habilidades que pueden tener un amplio uso profesional. Laura Borràs pone como ejemplo la literatura, que es lo que conoce más de cerca: “Leer Lolita o La Ilíada no tiene una aplicación práctica ni te hace mejor persona, pero sí te amplía en tus parámetros; la literatura te ayuda a mejorar el bagaje lingüístico, a desarrollar tu discurso, a saber argumentar las ideas”, afirma. Y subraya que igual que se tiene claro que aprender matemáticas es útil para todos, independientemente de a qué se vayan a dedicar, lo mismo ocurre con la literatura, la filosofía o las Humanidades en general. “Hace falta conocer el pasado, leer y comprender lo que lees, reflexionar sobre las contradicciones humanas, para desarrollar el juicio crítico o la empatía, y esta sirve tanto al ingeniero como al médico”, dice. Y llama la atención sobre la hipocresía que supone no apoyar las Humanidades porque no sirven para nada desde el punto de vista económico y luego reivindicar que la lectura es importante. 
Jaime Siles asegura que hoy se denosta el latín y el griego olvidando que toda nuestra cultura y las fuentes de nuestra historia hasta el siglo XVIII están en esas lenguas y que cada generación ha de hacer sus propias traducciones para redescubrir todo ese pensamiento. “No hay que olvidar que el Renacimiento y la Ilustración parten del redescubrimiento del latín, el griego y sus autores”, apunta. 
Más allá de permitir revisitar el pasado parece que el latín y el griego contribuyen a organizar mejor el cerebro y al desarrollo del pensamiento lógico, y potencian la capacidad de razonar y de expresar el propio pensamiento, habilidades que perduran incluso cuando los conocimientos concretos sobre estas lenguas se olvidan. El estudio del griego se vincula además con un desarrollo de la capacidad de abstracción de la persona, porque al estudiarlo uno debe separar el concepto contenido en una palabra de la grafía, ya que se utiliza un alfabeto distinto al que se está acostumbrado. Otras utilidades derivadas del estudio de las lenguas clásicas es que facilitan el aprendizaje de idiomas –sobre todo si tienen declinaciones– y, que, al ponernos en contacto con culturas milenarias y fomentar la lectura, estimulan la capacidad de contemplación y un mejor desarrollo de la personalidad.
La filósofa estadounidense Martha Nussba, en Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades (Katz), asegura que la crisis actual no es una crisis económica, sino educativa, y reivindica la formación humanista como imprescindible para la democracia porque lleva a empatizar con el otro, a formarse en valores, y eso mejora la convivencia. También el filósofo y profesor de Literatura Jordi Llovet, en Adéu a la UniversitatL’eclipsi de les humanitats (Galàxia Gutenberg), defiende la vuelta a la educación pretecnológica, basada en las explicaciones de palabra y en el debate de ideas, y centrada en el legado literario, artístico y científico de Occidente, “porque no se puede tener un sistema democrático propiamente dicho si la ciudadanía no está preparada intelectualmente para discernir las cosas que pasan cada día con sentido crítico”.
Claro que no todo el mundo está de acuerdo en estos planteamientos. “Con todo mi respeto por estas asignaturas como saberes especializados, me parece que vincular la crisis social y educativa que vivimos con la escasa atención que se presta en los programas educativos al latín, el griego o la filosofía es lo mismo que vincularla a que ya no va nadie a misa; lo de la filosofía, como aparentemente abarca todo el saber, quizá sería más discutible, pero si de lo que se trata es de comprender los problemas de la persona y la sociedad, hay que tener presente que la filosofía de nuestro siglo está dispersa en el conjunto de las ciencias humanas y sociales; para comprender el siglo pasado y lo que va de este, por ejemplo, es bastante más útil comprender a Keynes o a Freud que a Heidegger o Husserl”, afirma Mariano Fernández Enguita, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense. A su juicio, lo que está en cuestión no es la trascendencia de la formación en Humanidades, sino qué Humanidades. “Es preciso que como ciudadanos, productores y consumidores comprendamos las bases, los mecanismos principales y los efectos del cambio producido por el desarrollo científico y técnico, pero las Humanidades clásicas ayudan muy poquito en eso, comenzando porque, por lo general, ni siquiera lo entienden; otra cosa serían las Ciencias Sociales (historia, sociología, antropología, psicología, economía) aplicadas al estudio de la ciencia, la tecnología o el trabajo, o la rama específica de Filosofía de la Ciencia”, enfatiza Fernández Enguita. Y opina que los estudios de humanidades deberían redimensionarse a la baja en la enseñanza general porque su trascendencia no es la de antaño.
En cambio, hay quien opina que precisamente ahora, con las nuevas tecnologías de la información, con el triunfo de las biociencias y las biotecnologías, asistimos a un resurgir de las Humanidades y se abren nuevas perspectivas y demandas para estos especialistas. El estadounidense Stanley Fish, profesor de Derecho y Humanidades, habla del triunfo de las Humanidades cuando se alían con otras disciplinas, y dice que ya ocurrió en los setenta con las Ciencias Sociales y ahora con las biohumanidades, las neurohumanidades o las geohumanidades. Son muchos y de muy diferentes ámbitos los estudiosos que sostienen que la dualidad humanismo decadente versus ciencia imparable es una contradicción que afecta a la raíz misma del pensamiento humanista, y que las fronteras entre disciplinas son muy difusas. Explican que no es posible ocuparse de la ciencia sin utilizar un lenguaje rico en metáforas, igual que la tecnología no es más que un vehículo que se carga, por ejemplo, de información, textos e ideas, es decir, un estímulo para la producción intelectual.
Laura Borràs indica que la proliferación de equipos multidisciplinares en muchos ámbitos laborales está creando nuevas oportunidades de empleo para quienes estudian humanidades. “Con las herramientas digitales las humanidades pueden repensarse y encontrar salidas; para diseñar una aplicación literaria para el iPad hacen falta diseñadores gráficos, pero también literatos, documentalistas, músicos...”, señala. Y añade que ya se habla de neuroarte, de neurohistoria y, en general, de neurohumanidades, para referirse a los trabajos que analizan, por ejemplo, qué procesos cognitivos se activan al leer o qué lado de la cara se nos muestra en las pinturas de una determinada época histórica para saber si el referente de entonces era el hemisferio cerebral derecho o el izquierdo. “Para realizar e interpretar esas investigaciones se requieren neurólogos, psiquiatras, profesores de filosofía, de historia, de arte...”, comenta Borràs. Lo mismo ocurre con las denominadas biohumanidades, que tienen que ver, por ejemplo, con los procesos de implante de prótesis en el ser humano. “Una operación de reducción de estómago exige un cirujano, pero también la intervención de psicólogos o filósofos que ayuden a la persona a adaptarse a una nueva forma de vivir”, ejemplifica. Mayor desarrollo han alcanzado ya las geohumanidades. Su práctica más frecuente es la vinculación de conocimientos literarios, artísticos o históricos a una ruta con el soporte de un GPS. Laura Borràs cree que esta aplicación de las humanidades a otras disciplinas debería acabar con su etiqueta de inútiles por falta de rentabilidad, puesto que tras ellas hay un rendimiento económico.
Que hoy hay opciones de empleo, y algunas muy nuevas, para los licenciados en las diferentes ramas de humanidades lo corrobora el director de Porta 22, la plataforma de investigación y difusión de las tendencias del mercado laboral del Ayuntamiento de Barcelona. Después de cotejar en su base de datos qué ofertas de empleo piden titulados en Filosofía, Historia, Historia del Arte, Ciencias de la Música, Bellas Artes, Antropología, Literatura o Filología, entre otros estudios, Lorenzo Di Pietro indica que las salidas más habituales se dan en los ámbitos de gestión cultural, en las industrias culturales, en comunicación, en el sector de las tecnologías de la información (TIC), en medioambiente y en el de servicios a las empresas. “El mercado laboral ya no es tan rígido como hace años y para muchos trabajos se admite gente que ha seguido diferentes itinerarios formativos; el binomio ocupación-formación cada vez está más difuminado y tu salida profesional puede alejarse del núcleo de tus estudios; un filólogo puede trabajar como filólogo pero también como webgardener, es decir, como encargado de actualizar los contenidos y el material gráfico colgado en la web o intranet de una firma, o como infonomista empresarial, es decir, administrando la información que una empresa facilita en distintos soportes”, explica el director de Porta 22. Subraya que, en términos relativos, la salida profesional que más puestos de trabajo crea está en el sector de las telecomunicaciones y las tecnologías de la información (TIC) y es la de especialista en sistemas de información geográfica. Se trata de personas que manejan información cartográfica, digitalizan mapas y diseñan rutas para múltiples aplicaciones de los GPS. También se reclaman licenciados en Filología, Historia del Arte, Bellas Artes o Música como responsables de patrocinio, de servicios educativos para museos, gestores de derechos, especialistas en edificios patrimoniales, y asesores o correctores de estilo en las industrias culturales. Di Pietro enfatiza que la visión global del conocimiento que tienen muchos licenciados en humanidades constituye un punto a su favor en el proceso de búsqueda de trabajo porque son más adaptables y saben trabajar en equipo. “El sector de medioambiente, por ejemplo, ofrece muchas opciones de trabajar a estas personas si añaden a su titulación algo de formación contínua, porque en ese ámbito las habilidades comunicativas y el bagaje cultural son apreciados”, ejemplifica. 
Lo cierto es que algunas escuelas de negocios han comenzado a introducir en sus programas de dirección y administración de empresas contenidos relacionados con las humanidades, como historia, filosofía o antropología para complementar sus cursos de liderazgo, en línea con la transversalidad o transdisciplinaridad que impregna hoy el mundo laboral. Algunos estudiosos, como Alfonso de Toro, catedrático de Filología Románica en la Universidad de Leipzig, defienden reformar también la estructura de las enseñanzas. “Las de humanidades, en lugar de estar agrupadas en facultades, deberían ser módulos de una estructura superior donde intervengan diferentes disciplinas, porque ocuparse del descubrimiento y conquista de América requiere historiadores, etnólogos, arqueólogos, antropólogos, expertos en lenguas precolombinas...”, sugería en un artículo sobre el futuro de las humanidades publicado la revista Universum en el 2008.
También hay quien opina que no hay que preocuparse tanto por las salidas profesionalesde quienes estudian humanidades porque se trata de unas carreras vocacionales, sin una gran demanda, y donde los licenciados suelen encontrar encaje en la docencia. “En latín y griego hay equilibrio entre la demanda de estudiantes y la oferta de plazas de profesores de instituto”, indica Jaime Siles desde la Sociedad Española de Estudios Clásicos. Según datos de la Universidad Complutense referidos a la inserción laboral de sus titulados, el 62,5% de quienes estudiaron Filología Clásica trabaja y, en su mayoría como docentes. En cambio, más del 40% de quienes cursaron Filosofía no trabaja en nada relacionado con sus estudios. Entre los licenciados en Lingüística, son más los que dicen que su trabajo no tiene que ver con lo estudiado que los que sí han necesitado la carrera, situación similar a la que relatan las últimas promociones de licenciados en Historia del Arte. 

Metodología de enseñanza/aprendizaje

Metodología de enseñanza/aprendizaje


Presentación

En esta sección consideramos distintas teorías de enseñanza/aprendizaje así como diferentes estrategias didácticas basadas en ellas. En particular, se hace énfasis en el aprendizaje basado en problemas y en proyectos.
Es interesante indicar que las diferentes teorías adoptan diferentes puntos de vista sobre una cuestión fundamental desde el punto de vista epistemológico:

¿El conocimiento se ADQUIERE o se CREA?

Esta pregunta tiene un interés capital pues de ella derivan los modelos educativos. A pesar de que un punto de vista sea el dominante en una época u otra, la cuestión no tiene una respuesta fácil ni está "definitivamente" resuelta, como en ciertas instancias educativas parece trivialmente considerarse. La actual orientación dominante (constructivismo, ver más abajo) considera que el conocimiento no existe independientemente (no es absoluto) sino que se construye en la mente de cada individuo. A pesar de su popularidad, esta aproximación no deja de ser una teoría más, fuertemente contestada desde su origen (hace ya varias décadas). Sobre este particular son interesantes los siguientes trabajos:



Teorías de enseñanza/aprendizaje

Las teorías de aprendizaje son marcos conceptuales que describen como la información se absorbe, procesa y retiene durante el proceso de aprendizaje. El aprendizaje involucra experiencias e influencias cognitivas, emocionales y del entorno para que uno pueda adquirir, incrementar o realizar modificaciones en sus conocimientos, habilidades, valores y visión del mundo. En esta sección se recojen las principales teorías. Para una visión general de las teorías existentes puede consultarse el siguiente sitio web que recoge 35 diferentes aproximaciones:

También una buena, clara, compacta y actual referencia es el libro de Pritchard:


Teorías clásicas
Hoy por hoy se consideran tres teorías de aprendizaje como clásicas: Conductismo, cognitivismo y constructivismo. Estas teorías surgen entre principios del siglo XX y el final de la década de los años 70 de dicho siglo. En este apartado se recogen diferentes recursos sobre ellas.
  • Excelente documento sobre conductismo (behaviorism) de la Asia eUniversity
  • Excelente documento sobre cognitivismo (cognitivism) de la Asia eUniversity
  • Artículo del sitio "www.innovativelearning.com" sobre cognitivismo (cognitivism)
  • Excelente documento sobre constructivismo (constructivism) de la Asia eUniversity
  • Una buena recopilación de enlaces sobre constructivismo y su uso en el aula se puede encontrar aquí
  • La relación entre conductismo, cognitivismo y constructivismo se encuentra bien recogida en este artículo de Ermer & Timothy (1993)
  • Una revisión histórica del constructivismo puede encontarse en este artículo deSjøberg (2007)

Otras teorías
Existen diferentes teorías de aprendizaje desarrolladas posteriormente a las anteriormente mencionadas. Aquí, se recojen algunas de ellas: teoría de las inteligencias múltiples, la neurociencia educativa y la novedosa teoría conectivista.

A) Inteligencias múltiples. Esta teoría fue propuesta por Howard Gardner en 1983 como un modelo de inteligencia que diferencia la misma en varias modalidades, esencialmente sensoriales, más que entender inteligencia como una única capacidad general.

B) Neurociencia educativa (Brain-based learning or education). Se trata de una aproximación al proceso educativo usando el conocimento neurocientífico actual. Esta aproximación enfatiza como el cerebro aprende naturalmente y se basa en los conocimientos actuales sobre la estructura y función del cerebro humano en los diferentes estados de desarrollo.

C) Conectivismo. El conectivismo, introducido por George Siemens en 2005, es la aplicación de los principios de redes para definir tanto el conocimiento como el proceso de aprendizaje. El conocimiento se define como un patrón particular de relaciones y el aprendizaje se define como la creación de nuevas conexiones y patrones, así como la capacidad de maniobrar en redes/patrones existentes.


Estrategias didácticas

Aquí nos referimos a las estrategias que un profesor puede utilizar para el desarrollo de su labor. Las estrategias usadas, lógicamente, dependen de la teoría de aprendizaje que se siga. En cualquier caso, debemos recorder que el objetivo de cualquier estrategia es enseñar (aprender).

Primer paso, uso de la taxonomía de capacidades cognitivas
Como primer paso antes de escoger una estrategia didáctica debemos decidir qué es lo que queremos conseguir con nuestros alumnos. A tal efecto, resulta útil tener una idea clara de las capacidades cognitivas usando, por ejmplo, la tradicional taxonomía de Bloom (Bloom, B.S., & Krathwohl, D.R., “Taxonomy of Educational Objectives: The Classification of Educational Goals: Handbook I, Cognitive Domain”. New York: Longmans, Green (1956)). Sobre la taxonomía de Bloom resultan útiles los siguientes enlaces:

La relación entre capacidades, o dominios, cognitivos, comportamientos asociados y tipo de estrategías didácticas correspondientes se recojen en la siguiente tabla:
Dominio cognitivoComportamientoTipo de estrategía didáctica
ConocimientoRecuerdo de informaciónTradicional, pasiva
ComprensiónEntender el significado del material informativoTradicional, pasiva
AplicaciónHacer uso del conocimientoTradicional, pasiva
AnálisisIdentificar las partes componentes de un todo, encontrar patrones entre las relaciones de los componentesNo tradicional, activa
SíntesisGeneralizar a partir de elementos individuales, integrar conceptos para crear otros nuevosNo tradicional, activa
EvaluaciónRealizar juicios sobre la validez y calidad de planteamientos, ideas, o trabajosNo tradicional, activa

En la tabla anterior, las estrategias didácticas tradicionales son aquellas en las que el alumno adopta un papel pasivo en el proceso de enseñanza/aprendizaje (clase magistral, exámenes clásicos). En las estrategias activas, el alumno se involucra activamente en el proceso de enseñanza/aprendizaje. Los alumnos no sólo reciben información y material de soporte sino que participan en tareas que promueven las capacidades cognitivas de orden superior y el desarrollo de conocimiento. Sobre aprendizaje activo puede consultarse este enlace de la universidad de Michigan.

Estrategiás didácticas disponibles
Llegados a este punto debemos concretar los tipos de estrategias anteriores en estrategias específicas. Antes de presentar aquí una relación de opciones, resulta interesante consultar una indicación general de estrategías frente a capacidades cognitivas. Una tabla con dicha relación puede encontrarse en este enlace.
Por lo que respecta a estrategias específicas, en este enlace de la Universidad de Utah se encuentra una buena relación de estrategias activas. En la tabla siguiente se encuentra una relación de estrategias activas (algunas de las existentes) junto con su identificación internacional y la traducción al español.
Active strategyEstrategia activa
Collaborative/Cooperative Learning
Classroom Assessment Techniques (CAT’s)
Games
Debates
Role Play
Case Studies
Team Based Learning
Writing Assignments
Aprendizaje colaborativo/cooperativo
Pensar-Emparejar-Compartir
Técnicas de evaluación en clase (TECs)
Tormenta de ideas
Juegos
Debates
Representación de papeles
Casos de estudio
Aprendizaje basado en problemas
Aprendizaje basado en proyectos
Aprendizaje en grupo
Trabajos escritos
Evaluación de realimentación inmediata
Webquest
Caza del tesoro

De las anteriores estrategias, el presente autor considera interesante destacar independientemente el aprendizaje basado en problemas o en proyectos.


Aprendizaje Basado en Problemas o en Proyectos (ABP)

En ambos casos, los alumnos deben resolver una tarea (problema o proyecto) que precisa conocimiento aún no adquirido. Es decir, el proceso de solución implica que los alumnos identifiquen el conocimiento y habilidades (capacidades) necesarios para resolver el problema/proyecto, los adquieran y los usen. Típicamente, el ABP se aplica organizando a los alumnos en grupos de trabajo.
Esta aproximación difiere de la tradicional "resolución de problemas" en que en este caso el problema se aborda sólo después de haber presentado al alumno toda la información que se puede necesitar para ello (pensemos en un curso tradicional de física, por ejemplo).
Claramente, la aproximación ABP persigue que el alumno no sólo aprenda conocimientos específicos de un área o materia sino que también aprenda a identificar sus lagunas de conocimiento y sea capaz de rellenarlas (aprender a aprender).
La aplicación del ABP implica que el papel del profesor cambia. No se centra sólo en impartir conocimientos sino en actuar como un guía que dirije a sus alumnos en el proceso de identificación y adquisición por sí mismos de conocimientos (cambio delsage on the stage al guide on the side).
Este apartado ha considerado las semejanzas entre ambas aproximaciones. En los siguientes apartados se presenta la diferencia entre aprendizaje basado en problemas y aprendizaje basado en proyectos.

Aprendizaje basado en problemas
Representa una aproximación integral al proceso de aprendizaje. Fue introducida por Howard Barrows y colaboradores a finales de la década de los 60 del siglo XX en lamedical school de la McMaster University en Hamilton, Ontario, Canada.
En palabras de su autor el aprendizaje basado en problemas es:
A learning method based on the principle of using problems as a starting point for the acquisition and integration of new knowledge.” H.S. Barrows 1982
En este contexto, el problema implica el aprendizaje. Como estrategia didáctica conduce a los alumnos a aprender a aprender.
Algunas referencias útiles sobre el aprendizaje basado en problemas son las siguientes

Aprendizaje basado en proyectos
Esta aproximación en similar al aprendizaje basado en problema. La diferencia radica en que aquí se busca la planificación, diseño y creación de algún producto (es decir, la realización completa de un proyecto).
El aprendizaje basado en proyectos fomenta la comunicación, la planificación, la capacidad de resolución de problemas y el trabajo en grupo (no difiere en esto del aprendizaje basado en problemas).
La diferencia real entre las dos aproximaciones es que el aprendizaje basado en problemas se centra en el PROCESO seguido mientras que el aprendizaje basado en proyectos se enfoca al PRODUCTO creado, véase la figura siguiente.


Podemos, por tanto, considerar el aprendizaje basado en problemas como un subconjunto del basado en proyectos.
Una serie de referencias interesantes sobre el aprendizaje basado en proyectos son las siguientes:

Necesario que estudiantes controlen su aprendizaje y ayudarlos a comprender

Grandes avances sobre procesos cerebrales Necesario que estudiantes controlen su
aprendizaje y ayudarlos a comprender
•  Estudios del cerebro arrojan que el hombre aprende recolectando, analizando, creando y actuando •  En el proceso de aprendizaje toman parte importante cortezas cerebrales que permiten la toma de decisiones, reacciones de supervivencia, que provocan miedo, emociones negativas, positivas y placer •  De acuerdo con la experiencia, el entorno y las vivencias es como el aprendizaje resultará positivo

Raúl Ramírez Velarde, investigador adscrito al área
de Ciencias Computacionales del ITESM, campus Monterrey.
Ricardo Luna
Es necesario que los modelos educativos modernos estén dirigidos a asegurar que los estudiantes controlen su aprendizaje y luego ayudarlos a comprender, es decir, que se apoyen en el denominado empowerment (permitir tomar control) , que consiste en dejarlos hacerse cargo, que perciban su entorno y luego tomen decisiones, “que sientan que su aprendizaje es interesante”, dijo Raúl Ramírez Velarde, investigador adscrito al área de Ciencias Computacionales del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), en esa ciudad.
Invitado por la Escuela en Tecnología Educativa –que promueve la Facultad de Estadística e Informática de la Universidad Veracruzana – a impartir la conferencia “Nueva ciencia para la tecnología: modelos educativos”, Ramírez Velarde señaló que en la actualidad el ser humano se encuentra desenmarañando algunas conexiones del cerebro donde radica el aprendizaje.
Dichas teorías están siendo reveladas por el biólogo y bioquímico de la Case Western Reserve University , James E. Zull, quien en su libro El arte de cambiar el cerebro señala que las cortezas donde se localizan los puntos sensoriales y motrices, como las cortezas posterior integrativa y frontal integrativa, están relacionadas biológicamente con el ciclo de aprendizaje.
El investigador señaló que de éstas, la corteza sensorial es la que percibe la experiencia o la información concreta de nuestro entorno, es decir, forma el significado, y está unida por medio de conexiones neuronales poderosas a la corteza posterior integrativa del cerebro, que es donde se ubica la capacidad de reflexión o donde se crean nuevas ideas de estos significados, lo que deriva en la capacidad del ser humano de realizar acciones.
Agregó que en el proceso de aprendizaje intervienen también la corteza cingulada anterior, donde se toman las decisiones; la corteza límbica, reacciones de supervivencia; la amígdala, que rige el miedo y emociones negativas; y las estructuras básicas, que registran el placer y las emociones positivas, lo cual quiere decir que el hombre aprende recolectando, analizando, creando y actuando.
Según el ponente, dichos estudios, guiados hacia el aprendizaje lograrían que cuando los estudiantes siguen un ciclo basado en la experiencia y logran conectarla con su conocimiento anterior, ésta generará sus propias hipótesis abstractas y, por lo tanto, sus acciones propias, es decir, una nueva experiencia sensorial.
Lo trascendente de esto, señaló Ramírez Velarde, es que todas las áreas del cerebro están interconectadas en lo que se ha denominado “supercarreteras cerebrales”, por lo que áreas como el placer o el miedo estarían íntimamente ligadas.
“Si aprendemos bajo este ciclo, lo hacemos naturalmente y efectivamente, sin embargo, se deben tomar en cuenta los factores psicológicos y afectivos del aprendizaje. Esto quiere decir que de acuerdo con la experiencia, el entorno y las vivencias es como el aprendizaje resultará positivo o logrará su cometido. Como ejemplo citó que en animales como pulpos y chimpancés se ha encontrado una alta capacidad de tomar decisiones, con base en su experiencia.
Por otra parte, aseguró que cuando al ser humano se le dificulta la comprensión o cuando toma acciones erróneas, por ejemplo, es cuando se generan emociones negativas que bloquean el aprendizaje.
Finalmente, Ramírez Velarde dijo que el lenguaje y la tecnología forman parte inseparable de la naturaleza humana, por lo que ésta seguirá su desarrollo a la par del hombre y que las nuevas tendencias en educación apuntan hacia el aprendizaje mediado por las ciencias computacionales, es decir, por las formas más efectivas de aprender y enseñar, como la e-educación, e-medicina o la e-arquitectura, modelos educativos idóneos para incentivar a la psicología evolutiva, a decir del especialista, para “lograr lo que los libros no pueden hacer”, puntualizó.

CONECTIVISMO: UNA TEORÍA DEL APRENDIZAJE PARA LA ERA DIGITAL

CONECTIVISMO: UNA TEORÍA DEL APRENDIZAJE PARA LA ERA DIGITAL

Estándar
Para mi el conectivismo es la fractalidad que existe entre los procesos neuro-cognitivos de los seres humanos y las extensiones del hombre puestas de manifiesto en la Red, Andrés dixit
Mejor, dejemos los a George Siemens que nos diga más:

¿Qué tiene de original el conectivismo?

por George Siemens
Apenas la semana pasada, le hice una pregunta a Gary Stager en Twitter: “cuando un constructivista construye conocimiento, ¿dónde lo ubica físicamente/biológicamente“.
Gary respondió con algo así como “no sabemos dónde y no me importa. Puedo enseñar bien sin conocer los detalles de cómo trabaja la mente“. Bastante justo.
Diferentes educadores adoptan diferentes acercamientos para que la enseñanza y el proceso de aprendizaje tengan algún sentido. En mi caso estoy tratando de definirlo desde la perspectiva de cómo trabaja nuestra mente.
Gary – en una forma totalmente construccionista (y no lo digo negativamente) – está enfocado principalmente en los resultados prácticos y en las actividades.
Luego Gary hizo una pregunta crítica: ¿cuál es la idea central en cuanto al Conectivismo? La respuesta es un poco más larga que los 140 caracteres permitidos por Twitter, por lo que intentaré contestarla aquí.
Ante todo, una nueva idea a veces es una vieja idea puesta el contexto actual. Por ejemplo, ¿qué aporta de nuevo el constructivismo? ¿Que la gente construya su propio conocimiento? O, ¿la naturaleza social y adaptada del aprendizaje? ¿Qué el conocimiento no es algo que exista fuera del conocedor?.
Obviamente cada uno de estos conceptos puede ser fácilmente encontrado en muchos filósofos. Esas ideas han existido en distintas formas a lo largo de los últimos 2000 años.
Lo que hoy tiene de nuevo el constructivismo es que estos principios están siendo (han sido) unidos a los reclamos de una reforma educativa por personajes tales como Spencer, Dewey y Piaget.
Veamos, en el libro Getting it Wrong from the Beginning de Kieran Eganpuede verse una exploración más detallada de este tema. Pero se trata de algo más que del cambio de políticas y reclamos de un mayor control del estudiante.
El Constructivismo tiene sentido a partir de moverse en sintonía con las tendencias culturales y los puntos de vista filosóficos de la actualidad. A medida que la autoridad en la sociedad se desplazó, la Verdad fue cuestionada, el post-modernismo floreció y nuestro entendimiento de diversas culturas y modos de conocimiento creció, pareció totalmente natural que las teorías del conocimiento y del comportamiento pasaran al asiento trasero.
Lo que hay de nuevo en el constructivismo, y por favor hágame llegar sus comentarios si están en desacuerdo, es que éste combina las ideas pre-existentes de una manera que se adapta a las necesidades y tendencias de nuestra era actual.
En este sentido, el connectivismo también coincide en traer al primer plano las ideas de filósofos y teóricos de generaciones anteriores. Gran parte de su originalidad es su particular combinación e integración de ideas que reflejan las tendencias de la sociedad y la información más amplias. Pero yo pienso que hay ideas originales en el Conectivismo.
Sin embargo, antes de hablar de ellas, quisiera referirme a algunas de las teorías existentes que sirven como basamento al Conectivismo (y en gran medida, yo creo, al constructivismo).

¿En dónde se origina el conectivismo?

Todas las ideas son herederas de otras. Todos los conceptos tienen raíces. Las siguientes están relacionadas con el Conectivismo:
Las herramientas aumentan nuestra habilidad de interactuar con otros y hacer cosas.
Las herramientas son extensiones de la humanidad, aumentando nuestra habilidad para externalizar nuestro pensamiento en formas que podemos compartir con otros. El lenguaje es un ejemplo. La teoría de la actividad provee una base en este aspecto. Igualmente lo hace el trabajo socio-cultural de Vygotsky.
La noción de Gibson de “affordances” (cualidad de un objeto o un ambiente que permite a un individuo hacer una acción ) de herramientas, que está basada en su investigación sobre la percepción, también juega un papel en la validación del uso de las herramientas. Y, ¿cómo podríamos dejar fuera de una discusión sobre el lenguaje a la noción deWittgenstein del entendimiento negociado? De la misma manera, los instrumentos son “portadores de modelos de razonamiento previo” (Pea) y reflejan algún tipo de ideología. Esta visión también es central en la afirmación de Postman acerca de que toda tecnología es portadora de una ideología.
Naturaleza contextual/situacionado del aprendizaje. El aprendizaje situacionado deriva del trabajo de Lave y Wenger; sin embargo, no sería exagerado decir que el énfasis de Papert en el “active doing” coincide, al menos parcialmente, con ello.
Teoría del aprendizaje social. Aquí podemos partir del énfasis de Bandura en la auto-eficacia, BrunerVygotsky, y otros.
Visión epistemológica: toda la teoría del aprendizaje tiene sus raíces en la epistemología (aún cuando von Glaserfeld afirma que estamos en una era post-epistemológica, sugiriendo que generar una teoría del conocimiento es exactamente lo que el constructivismo no puede hacer).
Como base epistemológica para el Conectivismo he encontrado que el trabajo deStephen Downes sobre conocimiento conectivo es valioso. Más recientemente, Dave Cormier ha estado anunciando el concepto de conocimiento rizomático y comunidad en su currículum.
Concepto de mente. La noción de mente es enormemente compleja.
Hemos encontrado una mezcla única de filósofos, neurocientíficos y expertos en inteligencia artificial en esta área tales como Churchlands, Papert y MinskyMcClelland yRumelhart, Clark (embodied cognition), Spivey, y más.
La mente es vista – en muy distintos grados – como integrada y distribuida sobre numerosos instrumentos, relaciones y artefactos. Hutchins popularizó esta noción en su ensayo sobre Conocimiento Distribuido.
Estos conceptos también se ven reflejados en los escritos de Weick sobre interrelación atenta. Los textos editados de Salomon sobre cogniciones distribuidas extienden estas ideas en un contexto educativo.
También encontramos una visión compatible de conectivismo en la labor de los teóricos de los nuevos medios de comunicación, comoMcLuhan, al explorar el impacto de la tecnología en lo que significa ser un ser humano.
El impacto de la tecnología sobre la humanidad continuará creciendo en una mayor importancia dado que somos cada vez más capaces de aumentar el funcionamiento cognitivo humano a través de los productos farmacéuticos y la futura promesa de microcircuitos integrados.
También encontramos soporte para conectivismo en las más nebulosas teorías de complejidad y sistemas basados en el pensamiento.
Por ejemplo, Mason, Davis, y otros, ha publicado recientemente una serie de artículos sobre el impacto de la teoría de la complejidad en la empresa de la educación.
Personas como Barnnett sugieren que debería ser más exactamente llamado”supercomplejidad” pues no podemos ni siquiera comenzar a comprender las direcciones que tomarán las cosas en el futuro.
Teoría de la red. Sociólogos, matemáticos, y físicos han pasado varias décadas definiendo las redes y los atributos de red. Somos capaces de definir las principales estructuras de la red, el modo de comportamiento, y el flujo de información.
Conceptos como pequeños mundos, leyes exponenciales, hubs, agujeros estructurales, vínculos débiles y / fuertes son comunes en la literatura. El foco educacional en las redes proviene del trabajo de Starr-Roxanne Hiltz, Chris Jones, Martin de Laat, y otros.
Las redes son importantes en todos los aspectos de la sociedad, no sólo en educación. Esta prominencia se debe en parte a la reconocible metáfora de la Internet… pero las redes han existido siempre. Como dice Barabási, las redes están en todos lados. Sólo necesitamos tener el ojo acostumbrado a ellas.

Las ideas singulares en el conectivismo

Si esos elementos constituyen la base del conectivismo – y, en diversos grados de participación, en el patrimonio del constructivismo y cognitivismo – qué es lo particular del conectivismo. Para comenzar la discusión, y una que será un enfoque crítico en nuestro curso de otoño, voy a sugerir lo siguiente:
Conectivismo es la aplicación de los principios de redes para definir tanto el conocimiento como el proceso de aprendizaje.
El conocimiento es definido como un patrón particular de relaciones y el aprendizaje es definido como la creación de nuevas conexiones y patrones como también la habilidad de maniobrar alrededor de redes/patrones existentes.
El Conectivismo aborda los principios del aprendizaje a numerosos niveles – biológico/neuronal, conceptual, social/externo. Este es un concepto clave sobre el que escribiré más durante el curso online.
Lo que estoy diciendo con conectivismo (y creo que Stephen compartiría esto) es que la misma estructura de aprendizaje que crea conexiones neuronales se pueden encontrar en la forma de vincular ideas y en la forma en que nos conectamos con las personas y a las fuentes de información. Un cetro para gobernarlos a todos.
El Conectivismo se enfoca en la inclusión de tecnología como parte de nuestra distribución de cognición y conocimiento.
Nuestro conocimiento reside en las conexiones que formamos – ya sea con otras personas o con fuentes de información como bases de datos. Adicionalmente, la tecnología juega un rol clave en:
  • Trabajo cognitivo en la creación y visualización de patrones.
  • Extender e incrementar nuestra habilidad cognitiva.
  • Mantener informaciónen una forma de rápido acceso (por ejemplo, buscadores, estructuras semánticas, etc.)
Vemos el comienzo de este concepto en los debates basados en la herramienta de laTeoría de la Actividad. El conectivismo reconoce la importancia de las herramientas como un objeto de mediación en el sistema de nuestra actividad, pero luego se extiende sugiriendo que la tecnología desempeña un papel central en nuestra distribución de la identidad, la cognición y, por ende, el conocimiento.
Contexto. Mientras que otras teorías prestan atención parcial al contexto, el conectivismo reconoce el carácter fluido del conocimiento y de las conexiones basadas en contexto. Como tal, se hace cada vez más vital que no nos centremos en conocimientos pre-hechas o pre-definidos, sino en nuestras interacciones con los demás, y el contexto en que surgen esas interacciones. El contexto aporta tanto a un espacio de conocimientos conexión /intercambio como lo hacen las partes implicadas en el intercambio.
Entendimiento. Coherencia. Racionalización. Significado. Estos elementos son importantes en el constructivismo, en menor medida en el cognitivismo, para nada en el conductismo. Sin embargo, en el conectivismo, sostenemos que el rápido flujo y la abundancia de la información hacen que estos elementos tengan importancia crítica. Como se dijo al comienzo de este artículo, el constructivismo encontró sus raíces de crecimiento en el clima de la reforma social y la era post-moderna.
El conectivismo encuentra sus raíces en el clima de abundancia, de rápido cambio, diversas fuentes de información y perspectivas, y la necesidad crítica de encontrar una forma de filtrar y encontrar sentido al caos. Como tal, la centralidad interconectada del conectivismo permite una ampliación de la abundancia y la diversidad.
El clima de la información continua y los cambios en curso plantea la importancia de estar continuamente actualizada. Como ha señalado Anderson, “más es diferente“. El “más“de la información y la tecnología hoy en día, y la necesidad de estar actualizados, constituye el clima que da origen al conectivismo.
Nota: Contribuye con tus propias ideas, comentarios y retroalimentación al abordaje que hace George Siemens sobre lo que realmente es el Conectivismo proporcionando comentarios también en su sitio .
Para aprender más sobre George Siemens y para acceder a uan extensa información sobre el aprendizaje, ve www.elearnspace.org. También explora el site de George Siemens sobre conectivismo para encontrar recursos sobre la naturaleza cambiante del aprendizaje, revisa su nuevo libro “Knowing Knowledge“.
George Siemens-Referencia: Connectivism Blog [ Seguir leyendo ]
Este artículo fue escrito originalmente por George Siemens y fue publicado por primera vez el 6 de Agosto, 2008 para Connectivism Blog como ” What is the unique idea in Connectivism?“. La versión en castellano fue traducida por Silvia Chauvin.

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