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lunes, 10 de agosto de 2015

Formando líderes con Visión de Gobierno

Formando líderes con Visión de Gobierno


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27 de julio de 2015
Educación, Ubicuidad y Tecnologías bajo una Visión Unificada del Futuro
Edgar Devia Góngora, Bogotá, Colombia. IBERCIENCIA. Comunidad de educadores para la cultura científica. Directivo y docente del Gimnasio Campestre Bethshalom.
“Si no hubiera sido por la educación, yo no me habría convertido en el Secretario General de las Naciones Unidas”, dijo, reafirmando el papel crucial de la educación para lograr un desarrollo sostenible, luchar contra el extremismo y crear oportunidades para todos. El frente planetario denominado Educación se está convirtiendo en una obsesión en la mayoría de las naciones.
El enfoque humano prevalente que señala los caminos y esfuerzos sustanciales de las naciones con la compleja acción educadora, percibe la necesidad de formar nuevos y esperanzadores tejidos humanos que simultáneamente funjan como biotopos para nuevas cadenas generacionales humanas llevando en sí misma la epigénesis de la semilla capaz de contribuir a la multiplicación sistémica de una humanidad, inspirándola debidamente para que se aparte consciente y deliberadamente de rutas desviadoras de su gran propósito 
 humano.
La educación vista bajo este marco conceptual nos lleva a considerar no solo la escuela como factor de formación básica racional e intelectual, sino, que nos obliga a girar muestra mirada hacia otros entornos cuya acción sobre la formación humana tiene alta relevancia e incidencia como la familia, quien en conjunto con el estado y la sociedad puede procurar las garantías que determinan a las personas formadas integralmente e integradas socialmente. La educación en el sentido más amplio de la palabra, debe ser considerada y agendada mundialmente como factor insustituible de una sociedad sostenible y humana, que produzca liderazgos tan afortunados como el del Secretario General de las Naciones Unidas.
Las investigaciones longitudinales acerca del comportamiento de cada generación, dejan entrever que la cuestión de la integridad, que es objeto de estudio por los diferentes componentes del saber en cuestión, configura un papel determinante en el éxito culmen de toda educación. El sinnúmero de circunstancias complejas por las que toda persona debe cruzar en su camino al logro de sus sueños y visiones, no deberían ser como un muro pero si como una escalera, pero para ello los dirigentes de la educación deben estar capacitados y orientados, que sean garantes de una educación que sea transversalice la vida del discente contribuyendo así con el granito de arena para la reconfiguración de las nuevas generaciones. La integridad sugiere coherencia, también niveles de cohesividad en los campos humanos más determinantes del discente, de cada hijo. La escuela, la familia son entidades autopoiéticas, es decir, tienen en sí las potencialidades para recomponer y/o reafirmar sus componentes con un fin último: formar la persona humana de acuerdo a un ideal y generar semillas que conserven la humanidad y no que la destruyan.
La humanidad sueña con la construcción pacífica, sustancial, arquitectónica de buenos escenarios humanos, pero parece que le cuesta más de lo pensado reacomodarse en el tiempo y la distancia para lograr que ese ser humano sea más humano, necesita mayores flexibilidades. La armonización de carácter sistémico de objetivos, de sueños de una humanidad con menos disfuncionalidades entre los agentes educativos preponderantes como la familia, la escuela, el gobierno, la sociedad en general, exige acuerdos, exige renuncias en favor de las generaciones, exige una visión unificada que se construya con los aportes de cada arista involucrada en esta gran tarea. También demanda seguimientos minuciosos, exige una cooperación internacional. Aunque es evidente que no se han alcanzado las expectativas propuestas, se debe animar a no cejar en los esfuerzos desde lo más pequeño hasta la escala más grande, las naciones y sus dirigentes con las políticas de educación.
La alfabetización, la reducción de la problemática de la igualdad de género, la calidad de vida, superar las causas de la marginación, la discriminación, las desigualdades sociales, son logros que perseguimos no solamente desde la óptica de las naciones, sino desde el trabajo casi invisible de un buen número de agentes educativos, pero necesitamos ampliar y vincular de manera significativa a otros entornos sin los cuales sería muy difícil lograrlo o ralentizaría los procesos finales de toda educación singular y global. Una visión unificada del ser humano que queremos lograr debe ser tenida en cuenta, debe ser escrita y observada por todos, debe ser definida y actualizada permanentemente.
Formamos líderes con una Visión de Gobierno. Como directivo y docente de una institución con una marcada agenda orientada no a la educación lineal, nos reúne un sueño y una visión a la que cada actor educativo de manera voluntaria dispone de todo su bagaje, su formación para invertir en cada estudiante, sabedores que en cada uno de ellos existe con un potencial en espiral, solo que necesitan de personas que los ayuden a catapultar toda su dimensión humana en favor de las sociedades. Hoy no es secreto, que una de las grandes necesidades de las comunidades a todo nivel lo constituyen la conformación de brazos gigantes de liderazgos pero con una cosmovisión de vida modelada por principios y valores que no se muevan con el tiempo, con perspectivas positivas y equilibradas direccionadas por un modelo de hombre humanizado y que genere beneficios en función no de sí mismo como si de sus cercanos y de todas las sociedades. La visión formamos una generación con visión de gobierno que conduce nuestra institución, considera la integridad y la integralidad del ser humano, es decir integridad consigo mismo y con los demás, tiene también la capacidad de mantenernos unidos, se convierte en una causa común y en el motor que despierta y activa todos los sistemas educativos desde la familia, se torna en un ideal fuerte que cohesiona toda actividad y la mantiene unida pensando siempre en cómo afectar de manera más efectiva a cada estudiante y a cada familia. De esta forma pensamos contribuir con nuestro granito de arena a una sociedad que espera mayor equidad y justicia social en últimas.
Mi nación Colombia, en sus esfuerzos descomunales para revertir los procesos de desgaste moral, apunta a la simbiosis poderosa entre la educación, al tecnología, la familia, como instrumento que permita girar nuestras sociedades hacia cambios de impacto, hacia la generación e integración de nuevos conocimientos, hacia la conformación de nuevas familias pero con un serio concepto de la ubicuidad de la educación y su impacto en espiral a favor de los nuevos estudiantes. La pregunta hecha en el informe de las metas educativas 2021, ¿hacia donde queremos ir? podría ir acompañada de la construcción de un ideario acerca de la humanidad integral que esperamos en el campo de la valoración humana, factor que podría llevar a replanteamientos desde la familia para conectarnos emocional y generacionalmente y promover una educación para todos. Somos conscientes de que ”no es posible una educación equitativa en una sociedad tan desigual como la latinoamericana. Y tampoco es posible avanzar hacia sociedades mas justas sin una educación equitativa, en los que estén garantizados unos mínimos comunes de calidad para todos los alumnos”. Metas educativas 2021, documento final síntesis, página 34. Por tanto, tener una visión del futuro implica tener una visión del ser humano que se desea lograr a través de una educación seleccionada, con la intervención preconcebida desde cada agente educativo, generando cambios y transformaciones intencionales.
Palabras clave: sociedades, visión, liderazgo, ubicuidad, espiral.

Imagen: Cadenas generacionales irrompibles unidas a través de una educación y visión unificada



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