La principal preocupación de Sócrates era la conducta degradada de los subciudadanos, por este motivo, enfoco su curiosidad intelectual en el ser humano y su capacidad que tenia éste de conocer la verdad.
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miércoles, 14 de marzo de 2012
miércoles, 7 de marzo de 2012
Plantean suspender por 5 años creación de universidades

No más desorden. Hay universidades ejemplares. Otras se han creado con poco criterio.
Instituciones del Estado y organizaciones de la sociedad civil apoyan esta iniciativa que será debatida por el Congreso en unas semanas. Exigen una nueva Ley Universitaria.
Claudia Malpartida.
La proliferación de universidades en el Perú es un problema que va de la mano con la baja calidad educativa que ofrecen dichas casas de estudios. Esta situación ha generado que se ponga sobre la mesa el proyecto de ley de Moratoria Temporal de Creación de Universidades –que será debatido en las próximas semanas en el Congreso– para que no se pueda crear universidades en el país durante los próximos cinco años.
Ayer en el Parlamento, importantes organizaciones como la Secretaría Nacional de Universidades (Senaju), la Federación de Estudiantes del Perú (FEP) y la Asociación Civil Universidad Coherente mostraron su apoyo para la aprobación de esta iniciativa que fue presentada por el congresista Vicente Zeballos.
¿Cuál es el fin de esta moratoria? Según sus promotores, se busca uniformar la diversidad de normas sobre estos centros, que se acelere el proceso de acreditación y se defina el rol y el tipo de universidades que requiere el país.
"Una moratoria de cinco años (es necesaria) para revisar toda la normativa, acceder a un real proceso de acreditación de las universidades, sus presupuestos y trabajar en el tema de la investigación, que es secundario en este momento... por eso queremos proponer, en cierta forma, un alto para preguntarnos primero qué universidad tenemos y qué universidad queremos", sostuvo el parlamentario Zeballos.
Allin Monteza Ríos, presidente de la FEP, expresó que no dudarán en apoyar esta moratoria desde las bases de la federación que preside. "Basta de proliferación de universidades que se crean en el Congreso", manifestó.
Por su parte, la secretaria de Asuntos Estudiantiles del Senaju, Paloma Duarte, indicó que también se sumarán "a esta propuesta que debate la implementación de una reforma universitaria".
Hace unas semanas, la ministra de Educación, Patricia Salas, se mostró a favor de esta moratoria a la creación de universidades, debido a la observación que hizo el presidente Ollanta Humala a la propuesta de ley para la creación de la Universidad Tecnológica de Chincha.
Al respecto, Jorge Mori, de Universidad Coherente, señaló que este proyecto "está alineado con la postura del Ejecutivo y el presidente (Humala), ellos se han pronunciado a favor".
La propuesta ya está hecha. Es momento de decisiones.
CLAVESEntre 2006 y 2011, durante el gobierno de Alan García, se crearon 16 universidades públicas, de las cuales 12 fueron creadas sobre infraestructura y con presupuesto de otras universidades. El año pasado hubo dos conflictos sociales por este caso.
En lo que va del actual gobierno ya hay 9 proyectos de ley para creación de universidades esperando ser aprobados por el Congreso. Universidad Coherente halló 10 conflictos especiales que el Ejecutivo debe enfrentar.
EN CIFRAS129 universidades existen en el país. De ella, 51 son públicas y 78 son privadas.
782 mil estudiantes de pregrado tienen estas casas de estudios.
200 carreras profesionales ofrece la universidad peruana.
Fuente
Cómo engendrar una universidad pública en el Perú

Crear una universidad es fácil. Sólo necesitas un congresista convencido que saque adelante una ley. Lo que resulta casi imposible es que esa universidad, creada en el papel, comience a funcionar.
Universidad Coherente ha ilustrado así el caótico proceso:
El Congreso crea las universidades y la CONAFU, en teoría, es el organismo legal que supervisa su puesta en funcionamiento. Pero la realidad es muy distinta.
Sin embargo, en todo este proceso nadie se responsabiliza por la calidad y el seguimiento de la universidad luego del proceso de creación. La evaluación del CONAFU es una autoevaluación documental, que consiste en una visita de 5 días de constatación, una vez al año. La mayoría de veces, los inspectores son engañados.
— Hay gente que alquilan laboratorios por días para que la universidad pase y no tienen ni laboratorio. Además, la evaluación dura cinco días y es documentaria, no de procesos. Eso llevaría 6 meses o un año de seguimiento, para saber si lo que hacen es de calidad —explica Edmundo Murrugarra, miembro del directorio del Consejo Nacional de Educación.
La informalidad de estos procesos desencadenó una sanción del Tribunal Constitucional a la CONAFU, que quedó desautorizada para dar el visto del funcionamiento a las universidades.
Sin embargo, el castigo del TC generó un vacío legal en el complejo procedimiento para poner en marcha una universidad. El vacío generó más conflictos (como los presentados en el reportaje anterior).
Por ello, la sanción fue levantada en julio de 2011. Con la ley 29780, el Congreso restituyó las funciones de la CONAFU, pero sólo por un año. La CONAFU resucitó únicamente para terminar los procesos de universidades públicas en curso, que, de no culminar, generarían conflictividad en el interior del país.
Aún no se sabe quién se hará cargo de esos procesos después de julio de este año, cuando la CONAFU vuelva a perder sus facultades.
ÁRBOL QUE CRECE TORCIDO
¿Pero quién verifica la calidad de las nuevas universidades?
Según la ley 28740, el CONEAU(Consejo Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Universitaria) es el órgano encargado de definir los criterios, indicadores y estándares de calidad referidos en la Ley General de Educación.
El problema está en que el CONEAU solo interviene en universidades que ya han sido institucionalizadas, mas no en la creación de ellas. Es decir, luego del proceso de organización, con 5 años de funcionamiento y, al menos, una promoción de egresados.
Peor aún: la evaluación aún es de carácter voluntario, es decir, no es obligatoria. Esto deja sin supervisión a varias universidades; con excepción de aquellas con carreras en educación, salud y derecho.
Hasta agosto de 2011, de las 1500 carreras universitarias que hay en el país, solo a 391 se les exige acreditación obligatoria para funcionar. Fotografía: Todo Perú.
El SINEACE (Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa) tiene criterios e indicadores que las universidades deberían seguir, pero estos sencillamente no son aplicados por las autoridades. ¿Por qué?
— Porque descubrimos que muchos programas de universidades públicas y privadas no hubieran pasado —se excusa Manuel Solis, titular de la Dirección de Coordinación Universitaria del MINEDU durante el gobierno de García.
Solís explica que si se hubieran aplicados los criterios establecidos, el sistema educativo habría colapsado. Pero, entonces, ¿cómo es qué se sostiene este sistema? La respuesta, desde hace años, viene recayendo sobre la postergada renovación de la Ley Universitaria, la conocida Ley Sánchez.
LA LEY SÁNCHEZLos problemas de la universidad pública van mucho más allá del tema de la creación deficiente, nos repiten los especialistas entrevistados por INFOS. El problema de fondo es una ley que ya no funciona, una ley que no respetan ni las universidades públicas ni las privadas, la ley universitaria 23733:
—No la respetan porque le han sacado mucho la vuelta —explica Jorge Mori, director ejecutivo de la ONG Universidad Coherente—. Es una ley violada constantemente por todos y por todos lados. Todos le dan la interpretación que le da la gana.
Una prueba de esto es la interpretación que las universidades le han dado al concepto de “autonomía universitaria”.
—Con esto de la autonomía —dice Edmundo Murrugarra— muchas universidades están haciendo planes de estudios poco articulados a los intereses del país. Es más bien una excusa para seguir intereses muy de cortos plazo relacionados a la demanda del mercado de servicios.
Otra batalla perdida de la Ley Universitaria, es el D.L. Nº 882 adoptada por el gobierno fujimorista, supuestamente, para satisfacer la demanda de universidades por la nueva clase media. Este decreto autoriza la creación y regula a las universidades con fines de lucro.
Gracias a esta ley, las universidades privadas pasaron de ser un ⅓ del total en 1995 a ser más de las ⅔ partes de todas las universidades en la actualidad. La década dorada fue de 2000 al 2010 con la creación de 38 nuevas universidades privadas.
Es decir, ahora las dos terceras partes de las universidades no se rigen por la la Ley Universitaria sino por el decreto 882 del fujimorismo. Es decir, la mayoría de centros superiores están fuera de la Ley Universitaria.
La evolución de la Ley Universitaria desde 1983 a la fecha. Todos estos parches ya no permiten un trabajo integral
de política pública en educación como establece del Proyecto Educativo Nacional al 2021.Sobre esta situación, la Asamblea Nacional de Rectores se ha manifestado de acuerdo con tener una nueva ley universitaria que sea integral para resolver los problemas. Pero no es tan fácil, porque: .
—Hay una gente que no quiere una ley que logre sistematizar todo, porque ese desorden que hay les conviene —denuncia Orlando Velázquez Benítez, presidente de la ANR—. Son varios actores, entre ellos están algunas entidades educativas del sistema y otras por parte del Estado.
¿Quiénes son los responsables? Como dice el presidente de la ANR, son varios. En la siguiente entrega INFOS señalará a algunos.
jueves, 16 de febrero de 2012
Ken Robinson: “No necesitamos ‘reformar’ nuestro sistema educativo. Necesitamos una revolución”
En 2006, Ken Robinson, una de las referencias mundiales en materia de educación e innovación, dio una de las ponencias más comentadas de la historia en TED.
Cuatro años más tarde, Robinson vuelve con un discurso que busca ampliar el debate que abrió en su charla original. ¿La conclusión? “Nuestro sistema educativo no necesita una reforma. Necesita una revolución”.
“Durante demasiados años hemos fomentado la educación a base de un modelo de comida rápida. Al igual que la comida rápida emprobece nuestra salud, este modelo educativo está empobreciendo nuestro espíritu y nuestra energía”, explica en la ponencia Robinson.
“Tenemos que reconocer que el talento humano es muy variado. Cada uno tiene aptitudes muy diferentes. No vale algo esquemático, estandarizado y lineal. No podemos meter a todos en el mismo saco. Ha llegado la hora de cambiar el modelo industrial por uno orgánico. Tenemos que actuar como granjeros que trabajan para crear las condiciones óptimas”.
Aquí también, según explica, prima la importancia de perseguir algo que te apasiona. “Si haces algo que alimenta tu espíritu, una hora de trabajo pasa en cinco minutos. Si haces algo que no te llena, 5 minutos parecen una hora”.
Robinson termina con un llamamiento a la acción. “Es hora de crear un movimiento”. Palabras que sin duda ayudarán a convencer a más de una de la necesidad de cambio pero hasta que los gobiernos no tomen nota se quedará sólo en eso.
FUENTE
lunes, 13 de febrero de 2012
¿Qué hacen las universidades del Estado que reciben canon?

Las universidades públicas de Cusco, Áncash, Cajamarca y varias otras regiones reciben millonarias partidas. Es dinero para investigaciones, pero se le da otros usos
Desde el 2004, y de manera acumulativa, una treintena de universidades públicas, ubicadas en los departamentos que generan canon, reciben el 5% de ese beneficio. Dinero que según ley deben destinar “exclusivamente a la investigación científica y tecnológica que potencie el desarrollo de sus respectivas regiones”.
La idea es que las regiones que hoy sostienen su economía en las rentas por la explotación minera, vayan creando alternativas económicas que en un plazo no lejano puedan compensar el cierre de dichas operaciones o, acaso, la extinción de esos preciados recursos.
Sin embargo, desarmadas de laboratorios, tecnología y capacidades, las universidades públicas anunciaron en 2004 que no estaban en condiciones de producir el tipo de conocimiento que les exigía la Ley del Canon: Investigaciones académicas que apunten a la competitividad y al valor agregado; y que puedan desarrollarse y luego aplicarse en alianza con gobiernos regionales y locales, empresas y sociedad, en lugar de terminar olvidadas en los desolados estantes de una oscura biblioteca universitaria.
Advertida de la falta de condiciones de las universidades públicas para darle ese específico uso al canon, nuestra legislación precisó en 2005 que por inversión en “investigación en ciencia y tecnología” se podía entender también la infraestructura y el equipamiento que luego daría paso a las otras.
Además, se normó que dichos trabajos universitarios girasen en torno a campos estratégicos, como salud pública, prevención de enfermedades endémicas, sanidad agropecuaria, preservación de la biodiversidad y el ecosistema.
Pero han pasado los años y nada. Las transferencias por canon se han multiplicado para muchas universidades, poniéndolas en serios aprietos para ejecutarlas, llevándolas en el peor de los casos a construir por doquier. Y en el mejor de los casos a alistar buenos laboratorios. Un porcentaje mínimo se ha usado para apoyar las tesis de algunos estudiantes.
CAMBIO DE DESTINO
La ejecución del canon asignado a las universidades desde el 2004 alcanza en promedio un 20%. No son pocos los casos de ejecuciones al 0%. En vista de esta ineficiencia de gasto, otra (resignada) regulación legal dispuso en 2011 que a partir de este año las universidades puedan usar el 20% de la plata del canon en evaluación y acreditación de la calidad académica.
Se trata de un alivio para los funcionarios universitarios, acusados de gastadores ineficientes. Pero una pésima decisión en opinión de Jorge Mori, presidente del grupo civil Universidad Coherente.
“Ese 20% corre el riesgo de malgastarse en largas consultorías externas para que las facultades traten de acreditar su calidad. ¿Pero qué calidad si ni siquiera pueden presentar proyectos de investigación?”, protesta.
¿EN QUÉ VAN?
Entre las universidades con mayor asignación de canon están la cusqueña San Antonio Abad (Unsaac), cuyo monto por canon acumulado al 2011 era de S/.233´464.800 y las ancashinas Santiago Antúnez de Mayolo (Unasam) y Del Santa (Usanta), cada una con S/.150 millones al 2011.
En la Unsaac se reemplazó este año el Vicerrectorado Administrativo por el flamante Vicerrectorado de Investigación, el cual ya arrancó a cargo de Gladys Concha. Ella, catedrática y comunicadora, dice que a partir de este año el 40% del canon de la Unsaac se destinará a investigación científica y tecnológica; otro 40% a proyectos de inversión (más infraestructura), y el restante 20% irá –cómo no– a la acreditación universitaria.
“Nosotros el año pasado empezamos a gastar lo del canon en proyectos de investigación. Se aprobó 16 de 28 proyectos. Logramos asignar S/.21 millones. Algunos se están ejecutando. Otros se fueron postergando por trabas burocráticas. Este año hemos vuelto a lanzar la convocatoria. Estamos ofreciendo hasta S/.3 millones por proyecto. Si se presentan 30, ¡habremos hecho uso de S/.90 millones!”, se entusiasma Concha ante la posibilidad de elevar el indicador de uso del canon.
-¿No es igual de ineficiente gastar el máximo posible, pero en proyectos pequeños y desarticulados entre sí?
“Bueno, no le puedo decir que tengamos un proyecto emblemático para Cusco, pero sí hemos sido rigurosos al escoger los que tenemos”, replica Concha. Aunque enseguida confiesa que es difícil que este año –y los próximos– postulen proyectos interesantes, debido a que los profesores que deben liderarlos “no se sienten estimulados económicamente”.
BLINDAJE Y TRABA
Concha se refiere a la prohibición que de entrada zanjó la Ley del Canon para evitar que ese dinero se atomice y reparta entre los profesores universitarios, como ocurrió en la década del 90’ con el Fondo Especial de Desarrollo Universitario (Fedu).
Hoy, los catedráticos que dirijan una investigación con fondos del canon no podrán recibir ninguna retribución económica adicional a su sueldo (aunque en muchos casos ese no llegue a S/.2.000).
Ese blindaje del dinero puede resultar una traba. Así lo entienden también el rector de la Universidad Nacional de Cajamarca, Fernando Castillo; el vicerrector de la Universidad Jorge Basadre de Tacna, Walter Ibárcena; y el rector de la ancashina Usanta, Pedro Moncada.
“A la mayoría de profesores jóvenes les conviene dictar las horas pactadas y trabajar en otro sitio. Estos, paradójicamente, son los profesores más interesantes en una universidad pública, pues están en contacto con su rubro, fuera de la burbuja universitaria. En cambio, los profesores más antiguos (ganan más), suelen estar desactualizados y, a veces, politizados en grupos de poder internos”, comenta Epifanio Baca, responsable del programa de vigilancia del canon, de Propuesta Ciudadana. Sugiere que empresas y gobiernos propongan a la universidad temas de investigación que les interese.
“Se requiere invertir en fortalecer las capacidades de investigación de todas las universidades públicas, reciban o no canon”, recomienda Marcos Garfias, del IEP.
Fuente
Se inicia este lunes VII Congreso Internacional de Educación Superior Universidad 2012

La Habana, 12 feb (RHC) Con una gala a cargo del grupo teatral infantil La Colmenita y la conferencia «La Universidad y el desarrollo sostenible. Una visión desde Cuba», a cargo de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ministro de Educación Superior, abrirá sus puertas este lunes, en el Teatro Karl Marx, el VIII Congreso Internacional de Educación Superior Universidad 2012, informa hoy el periódico Juventud Rebelde..
Más de 2 000 delegados extranjeros de unos 50 países y cerca de 700 cubanos participarán en el Congreso, el cual acoge trece talleres enlazados por el tema de la responsabilidad social de la educación superior con el desarrollo sostenible.
Otros temas como la universidad por un nuevo saber ambiental, las estrategias para la integración de la educación superior y la pedagogía universitaria serán abordados en el encuentro, que posee una tradición de alta convocatoria y nivel científico.
Cuba lleva a esta reunión académica 500 ponencias, elegidas entre las mejores de las miles que se presentaron en los eventos desde la base, realizados en las universidades del país.
El mismo lunes en la mañana, en el Palacio de Convenciones —sede de este evento hasta el próximo viernes—, se realizará un taller especial dedicado a la Universidad Central de Las Villas Marta Abreu, que celebra el aniversario 60 de su creación.
La experiencia en los procesos sustantivos de ese centro de altos estudios: formación, investigación científica, extensión universitaria y enseñanza posgraduada, serán abordados por sus protagonistas en un amplio intercambio con especialistas de diversos países.
Igualmente quedará abierta en el Palacio la exposición asociada al evento, que tiene como objetivo central exponer los resultados científico-técnicos más relevantes alcanzados por la educación superior cubana, así como ampliar el intercambio con empresarios y otras universidades del mundo.
En la muestra participarán también expositores de México, Italia, Venezuela, Francia, China y Panamá.
Los asistentes a Universidad 2012 podrán conocer las ofertas de cursos, maestrías, diplomados y doctorados que se pueden realizar en nuestro país.
Entre las principales actividades que se desarrollarán en el congreso se hallan la conferencia del doctor Martin Price, director del Centro para el Desarrollo de la Montaña, de la UNESCO, y premio Nobel de la Paz 2009, quien disertará sobre los ecosistemas de montaña, los territorios insulares y el desarrollo sostenible.
También se anuncia una conferencia del intelectual brasileño Frei Betto acerca de la extensión universitaria y la educación popular, y otra del Dr. Eusebio Leal, historiador de la capital y decano del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, quien hablará sobre patrimonio y desarrollo sostenible.
En el programa se destaca también una mesa redonda presidida por el titular cubano de Educación Superior e integrada por directivos del ramo de diversos países, en la cual se expondrá la visión de instituciones y gobiernos sobre el desarrollo actual y perspectivo de la universidad.
Fuente
viernes, 27 de enero de 2012
Los estudiantes y la ciencia – Encuesta a jóvenes Iberoamaerricanos

Compilador - Carmelo Polino
Presentación
El Observatorio Iberoamericano de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad del Centro de Altos Estudios Universitarios de la OEI tiene como misión el desarrollo de un programa de estudios estratégicos sobre ciencia, tecnología y demandas sociales.
Desde su creación en el año 2008, la línea de trabajo sobre percepción social orientó sus estudios hacia la articulación entre el ámbito científico-tecnológico y el sistema educativo de nivel medio, bajo el denominador común de la problemática de la promoción de las carreras científicas entre los estudiantes.
El apoyo a los jóvenes para el estudio de la ciencia y la tecnología refleja una necesidad de las políticas públicas expresada tanto en los compromisos de las Metas Educativas 2021 cuanto en el programa de dinamización del espacio iberoamericano del conocimiento. De esta manera, el Observatorio ha recogido un problema que se plantean de forma creciente las instituciones educativas y científicas, esto es, la preocupación por el declive o estancamiento relativo de las matrículas universitarias en áreas de las ciencias exactas, naturales e ingenierías que son clave para enfrentar los desafíos de futuro que tienen los sistemas productivos y económicos de las democracias contemporáneas de Iberoamérica.
Como parte del esfuerzo por comprender los factores que desalientan la elección de carreras científicas entre los jóvenes, el Observatorio, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), puso en marcha el proyecto “Percepción de los jóvenes sobre la ciencia y la profesión científica”, cuyo objetivo general era obtener un panorama de situación acerca de la percepción que tienen los estudiantes de las profesiones científicas y tecnológicas y su atractivo como opción laboral, sobre la imagen de la ciencia y los científicos, y sobre la valoración que hacen los alumnos del aporte de las materias científicas para distintos ámbitos de la vida.
El libro que se presenta hoy reúne los resultados de una encuesta regional realizada en el marco del proyecto entre los años 2008 y 2010, en la que se entrevistó a casi nueve mil estudiantes iberoamericanos que conforman una muestra representativa de alumnos de nivel medio de algunas capitales, ciudades y sus ámbitos periféricos: Asunción, Bogotá, Buenos Aires, Lima, Madrid, Montevideo y São Paulo.
La ejecución del proyecto fue posible gracias al trabajo de una amplia red de colaboración representada por organismos e instituciones clave de la región, muchas de las cuales hace más de una década que cooperan activamente con la OEI en el desarrollo de los temas de percepción social y cultura científica. Quiero expresar mi agradecimiento a dichos organismos, instituciones e investigadores que con su compromiso acompañaron las actividades del proyecto e hicieron posible la aplicación de la encuesta en los distintos países. En primer término a quienes aportaron los equipos técnicos para la elaboración de los materiales del proyecto, así como los recursos financieros necesarios para la implementación de la encuesta: el Laboratório de Estudos Avançados em Jornalismo (Labjor) de la Universidad de Campinas y la Secretaria de Ensino Superior del Estado de São Paulo de Brasil; el Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (OCyT); la Fundación Española de Ciencia y Tecnología (FECYT); y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANNII) de Uruguay.
También desempeñaron un papel destacado en este aspecto las oficinas nacionales de la OEI en Asunción, Buenos Aires y Lima. Además, en distintas fases de desarrollo técnico del proyecto también se contó con la participaron de instituciones e investigadores que habitualmente son colaboradores de la OEI, como el Ministério de Educação y el Centro de Investigação e Estudos de Sociologia (CIESISCTE) de Portugal; el Ministerio de Educación de Paraguay; la Comisión Nacional Científica y Tecnológica (CONICYT) de Chile; la Conselleria d’Educació i Cultura del Govern de les Illes Ballears, la Universidad de Oviedo y el Grupo Argo de España; la Universidad del Valle de Colombia; y la Universidad Federal de Minas Gerais y la Fundaçao Oswaldo Cruz (Fiocruz) de Brasil. En cada uno de los países se tuvo además el fundamental apoyo de las autoridades nacionales que permitieron y facilitaron en muchos casos el contacto y acceso a los establecimientos educativos. Finalmente, se contó con la valiosa colaboración de las autoridades de las escuelas que permitieron la aplicación de la encuesta, de los profesores que ofrecieron sus tiempos de clase, y de los alumnos que accedieron a responder el cuestionario.
El libro comienza con dos textos que actúan como puerta de acceso al análisis de los datos de la encuesta. En primer lugar, una introducción propiamente dicha que plantea la problemática de la promoción de las carreras científicas y su relación con las expectativas de los estudiantes y ciertos dilemas de la educación media. En segundo lugar, un artículo de Néstor López que ofrece una panorámica del mundo actual de los adolescentes escolarizados en Iberoamérica, con especial atención al contexto de los países donde se aplicó el estudio, donde se señalan las complejidades, desafíos y tensiones que afronta la educación media.
Los capítulos restantes reflejan la estructura temática del cuestionario. Dominique Demelenne repasa los resultados relativos a las expectativas y al tipo de estudios futuros que se plantean los estudiantes encuestados. Ángel Vázquez analiza las respuestas brindadas sobre la relación de los estudiantes con las asignaturas científicas (matemáticas, química, física y biología principalmente) y el aporte que éstas le proporcionan a los jóvenes en distintos ámbitos de su vida. Carmelo Polino, Dolores Chiappe y Yurij Castelfranchi examinan las respuestas sobre la imagen de los científicos y de la profesión científica, así como las proyecciones acerca de la ciencia como profesión posible y los factores que restringen o favorecen tales elecciones.
Sandra Daza se encarga de revisar las valoraciones de los jóvenes sobre el impacto de la ciencia y la tecnología en tanto instituciones sociales (riesgos y beneficios, medio ambiente, estilos de vida, etc.), comparándolas con los indicios obtenidos por estudios internacionales como PISA. Carlos Vogt, Ana Paula Morales, Sabine Righetti y Cristina Caldas consideran los indicadores sobre hábitos informativos y culturales de los jóvenes en relación a los temas científicos y tecnológicos. Sobre el final se incorporan dos capítulos que repasan preguntas específicas hechas en las ciudades de Montevideo y Madrid. En el primer caso, Ximena Usher estudia el efecto de la estructura del sistema educativo sobre la elección de las carreras científicas.
En el segundo caso, Mariano Gordillo examina la percepción de los jóvenes sobre los contenidos impartidos por la asignatura “Ciencias para el mundo contemporáneo” de reciente incorporación en la currícula educativa española. Finalmente, el libro incluye un detallado capítulo metodológico y el cuestionario aplicado.
La expectativa del Observatorio es que los resultados de este estudio, así como de las líneas de indagación puestas en marcha en paralelo relativas a la visión que tienen los profesores y otros agentes del sistema educativo, brinden información empírica actualizada para la puesta en marcha en la esfera de las políticas de ciencia y educación de programas que ante la necesidad de impulsar vocaciones científicas atiendan tanto a las potencialidades y restricciones socio-institucionales como a las expectativas de los actores involucrados.
Mario Albornoz
Índice
Presentación, Mario Albornoz .
Introducción: los jóvenes, las carreras científicas y los dilemas de la educación media, Carmelo Polino, Dolores Chiappe
Los adolescentes en el aula. Notas para abordar un complejo desafío, Néstor López
Los jóvenes y sus estudios futuros, Dominique Delemmene .
Los estudiantes y las materias científicas en la escuela, Ángel Vázquez-Alonso
Ciencias e ingenierías en el imaginario profesional de los estudiantes, Carmelo Polino, Dolores Chiappe, Yurij Castelfranchi .
Imagen de la ciencia y la tecnología entre los estudiantes iberoamericanos, Sandra Daza .
Hábitos informativos sobre ciência e tecnologia, Carlos Vogt, Ana Paula Morales, Sabine Righetti, Cristina Caldas
El efecto de la estructura del sistema educativo en la elección de las carreras científicas en Montevideo, Ximena Usher Güimil
Percepción de los jóvenes sobre las capacidades propias de las Ciencias para el mundo contemporáneo, Mariano Martín Gordillo .
Metodología, Carmelo Polino, Dolores Chiappe
Cuestionario .
Anexos de Cuestionario .
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